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Teatro en cuarentena

Autora
Florencia Rocha
Foto
Gina Lee

La hora pactada, llamada entrante de número privado a mi celular. Alguien que me saluda por mi nombre aunque yo no reconozca su voz, me pregunta cómo estoy, charlamos. Comienza el relato.
Recibo un mail, otro encuentro por Zoom, plataforma que hoy se convirtió en el nuevo teléfono colectivo de la sociedad; pero en esta oportunidad es, en realidad, la invitación a jugar de espía en un montaje virtual de una reunión de consorcio de algún edificio inventado.
Otro link, nueva función, una puesta audiovisual para la renovación de un clásico, una lectura en voz alta de la obra, sensaciones que se acercan a la sinestesia entre voces, tonos y texturas visuales en una experiencia que no puede encasillarse en el cine, aunque tampoco en el teatro.

Estos son algunos de los nuevos modus operandi adoptados en la escena del espectáculo como consecuencia ‒ tal vez también una oportunidad ‒ que surge de las medidas tomadas a partir del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio que nos alejó de las salas de teatro desde el 16 de marzo. Las obras de *31# (Asterisco31numeral), Consorcio de Santiago Legón y Señorita Julia, el clásico de Strindberg adaptado apuestan por construir nuevas herramientas para hacer frente al aislamiento desde nuestras casas. Suspendidas quedaron las salidas al cine, los recitales, las obras de teatro, la previa y el after que siguen a toda función, donde abundan los cafés, la birra y las pizzerías. Todo territorio que nos reúna como cuerpos presentes, donde la acción del encuentro con otre es casi una celebración, de pronto se vuelven espacios propicios para el contagio en el contexto de una pandemia mundial.

Frente a esta situación, enseguida comenzaron a perseguirse otras conquistas, esta vez trasladadas al territorio de la virtualidad. Los grandes complejos teatrales de Buenos Aires sacaron a relucir sus archivos, las obras grabadas comenzaron a circular por plataformas digitales. Aunque claro, eso no es el teatro. La singularidad del teatro es poder reunirnos frente a un acontecimiento que nunca es dos veces el mismo. Esa es su magia. Compramos una entrada, nos vestimos y preparamos para el día de la función porque entendemos que la obra no se repite, que en el vivo hay lugar para los errores y la improvisación. Como un contrato tácito entre la obra y nosotres espectadores, aceptamos y disfrutamos de esas condiciones.

Afortunadamente, el teatro es una disciplina resiliente y como toda disciplina artística en momentos de inestabilidad reacciona de forma crítica contra sí. Frente a la imposibilidad de reunirnos en un espacio físico, ciertas producciones proyectadas y transformadas específicamente en y para el contexto de la cuarentena comenzaron a indagar en las posibilidades ofrecidas por la distancia, la tecnología y los medios de comunicación y es justamente ahí donde supieron ver una oportunidad. Tres casos paradigmáticos aunque diferenciados entre sí, son las obras brevemente antes mencionadas de *31#, Consorcio y Señorita Julia.

*31# es una experiencia teatral telefónica individual, une únique oyente, une únique interlocutore. Actualmente presentan tres experiencias en cartelera: “Shmooze” de Naomi Stein, “Aparezco porque te extraño” de Almudena González e “Inducir al sueño” de Max Suen. La hora pactada, llamada entrante de número privado. Alguien que me saluda por mi nombre. Charlamos, e inmediatamente me sumerjo en el relato de una voz, una mujer. Es mi abuela. Me recuerda nuestras costumbres; anécdotas susurradas al oído; los almuerzos y cenas de fin de semana en familia; que por favor no olvide visitarla de vez en cuando, ella me espera con mi comida favorita, y yo la despido entre risas con un hasta luego. ‘El domingo es domingo en todo el mundo’, la única introducción a la obra antes de atender el celular nuevamente. Al otro lado de la línea, a la distancia de un océano, desde Madrid, alguien que me habla sobre la construcción del afecto, nos contamos recuerdos inventados que imaginamos en ese mismo momento. Quizás las cosas verdaderamente excepcionales suceden entre dos personas que se descubren; pero esta vez a lo mejor es demasiado tarde. Otro día, nueva llamada, Demian sufre de insomnio. Me sugiere que cierre los ojos junto a él mientras me cuenta su sueño que extrañamente se corresponde con recuerdos de mi infancia, describimos juntes sensaciones. Nos sorprendemos por nuestras coincidencias, nuestras historias de vida parecidas; y entonces, algo interrumpe la conversación, olvido que detrás del teléfono alguien actúa, me surgen dudas, y de pronto, fin de la llamada.

Se combinan los sentidos en un monólogo donde alguien a veces, entre pausas, me mira directamente a los ojos, somos dos personas solas que se miran a través de dispositivos.

Para Consorcio de Santiago Legón recibo un mail, otro encuentro por zoom, esta vez una reunión de consorcio entre les vecines del edificio Amenabar a la que soy invitada a jugar de espía de las acciones que se orquestan en vivo por cámaras web. Sin embargo, el rol de espectador también en esta experiencia es abiertamente más activo, con siete finales posibles el desenlace queda en manos del público. Se abren los micrófonos, el aplauso final de todes via Zoom, breves charlas, ronda de preguntas e intercambios con les actores. Casi como un meet and greet poco convencional después de la función. La obra también me deja pensando sobre la convivencia en cuarentena en mi propio edificio: ¿Qué es lo que sucede a centímetros de mi departamento, detrás de las puertas al final del pasillo? ¿Por qué esos zapateos a deshora, los ruidos infinitos que me llegan de otras vidas que se están sucediendo exactamente arriba y abajo mio? ¿Cuánto conocemos todes a nuestros propios vecines?

Otro link, nueva función, una puesta audiovisual para la renovación de un clásico, una lectura en voz alta de la obra, Señorita Julia, el clásico de Strindberg adaptado, dirigido por Rocio Crudo. El recurso del streaming se combina con técnicas propias del mundo audiovisual: voces en off; sonidos que son texturas; colores que resuenan; mapping; el sueño de Coppola, una aproximación al cine en vivo. Se combinan los sentidos en un monólogo donde alguien a veces, entre pausas, me mira directamente a los ojos, somos dos personas solas que se miran a través de dispositivos. Vemos la función en simultáneo con una amiga, comentarios por WhatsApp, los preparativos de ambas minutos antes. Encontramos formas de estar próximas aunque no juntas.

El teatro es un hechizo, como un ritual donde las acciones están cargadas de símbolos y la realidad y la representación se entremezclan, justo ahí donde sus límites se tornan difusos. En la virtualidad no hay escenario, no existe esa cuarta pared entre el público y les actores, la distancia en este contexto es otra. Seguramente una más difícil de traspasar, pero aún existen recursos con potencial para repensar la disciplina en áreas un poco más híbridas. No estamos juntes, pero hay una característica de la experiencia teatral que estás y otras producciones en la misma línea sostienen: compartir un mismo tiempo. Una conversación por teléfono y la ansiedad casi nostálgica por esperar un llamado en un mundo donde, en contraposición, casi siempre al otro lado nos encontramos con alguien que insiste en ofrecernos un nuevo producto. Un Zoom que por suerte no es otra reunión de laburo. Una función para evitar recaer en la programación habitual de Netflix. Nuevos posibles modelos que, aunque de otro modo, también nos piden estar presentes, poner el cuerpo.

 

Experiencias teatrales de Asterisco31numeral. Entradas por Alternativa Teatral
“Inducir el sueño” de Max Suen / Jueves y viernes 22.30 – 23:00 – 23:00 hs.
“Aparezco porque te Extraño” de Almudena González / Sábados y Domingos 17.30 – 18:00 -18:30 hs.
“Shmooze” de Naomi Stein / Jueves y Sábados – 19:00 – 19:30 – 20:00 Hs
“Aguas Turbias” (Nueva experiencia teatral que se incorpora a partir de Agosto) Sábados y Domingos 17:20 – 18:00 – 18:30 Hs

Consorcio (esta experiencia es parte de SPI: Salas PanInmersivas, una creación de Fran Cantó y Santiago Legón que actualmente cuenta con varias obras en cartelera) / Viernes y Domingos 21 Hs. Entradas por Alternativa Teatral.

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